Apuntes sobre la historia de la educación en la Edad Media
Segundo Jorge Rodríguez (27-02-2024)[1] ciberpastoral@gmail.com
“Un hombre no debe confiar en una
espada rota, ni en un necio, ni en un niño,
ni en un
fantasma, ni en un borracho”.
Refrán
ingles del siglo XV” (Arriero Ranz).
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Fuente:
Arriero Ranz, F.
as escuelas
monásticas. Su origen está entre los siglos V – VI d.C. Tras la caída del
imperio romano de occidente en el 476, la inestabilidad social llevó a que los
monasterios se convirtieran en centros de estabilidad y conservación del saber.
En el siglo VI se funda la Orden Benedictina, San
Benito establece como principio fundamental
de su Regla monacal: ora et labora (reza y trabaja).
En
este contexto la prioridad era la formación de los monjes, de allí que los
grandes ejes, diríamos en términos de hoy, eran la Teología, liturgia y la
Biblia.
Existen
dos formas educativas: la interna llamada en términos latinos Schola claustri
(la escuela del claustro si mi latín no me falla). Esta estructura era para la
formación de los futuros monjes. Esta formación comenzaba en la infancia, de
manera particular los niños que habían sido entregados al monasterio para que
se conviertan en monjes. La otra estructura era la Schola exterior pensada para
laicos, nobles o clérigos no monásticos, enseñando lectura, escritura y música
sacra, entre otras.
En
resumen, las escuelas monacales fueron pilares de la educación medieval,
puentes entre la Antigüedad y el Renacimiento, y semillas del sistema educativo
europeo. Su enfoque en el estudio y la copia de textos aseguró que el
conocimiento no se perdiera en tiempos turbulentos.
También
en esta época se generan las escuelas episcopales o catedralicias dando un
primer avance hacia un mayor público. No se pierda de vista que los Monasterios
estaban en lugares apartados lejos de la ciudad, por aquel principio que se
aplicaba que era la fuga mundi apartados de la población. Se podría decir que la
idea era tener el menor contacto posible con las personas. De la misma manera,
no se pierda de vista, que el monje con el voto de estabilidad no salía del
Monasterio ni muerto porque allí mismo tenían cementerio.
Ciertamente
estas escuelas adquirieron un gran desarrollo con el renacimiento carolingio
(S. VIII y IX). El responsable de la escuela era el obispo. El objetivo de
estas escuelas era la formación del clero y conservar el conocimiento religioso
y clásico.
Carlo
Magno en su reforma educativa llamada renovatio studiorum en el año 789 ordena que
cada catedral y monasterio tuviera una escuela. En ellas se enseñaba el trívium
y el quadrivium. En el primero comprendía gramática, retórica y dialéctica;
mientras el segundo comprendía los tratados de aritmética, geometría,
astronomía y música. Claro no podía faltar teología. El segundo, comprendía aritmética,
geometría, astronomía y música.
Entre
los siglos XI y XV se desarrolló la escolástica. Es un movimiento teológico y filosófico
que busca la conciliación entre el cristianismo y la filosofía grecolatina
clásica. Este vocablo, “proviene del griego scholastikos (σχολαστικός), que
alude al tiempo libre, de ocio, aparte de las actividades cotidianas, que era
dedicado al aprendizaje” (Enciclopedia de humanidades, s.f. párraf. 5).
Como
metodología comprendía tres momentos: lectio, questio y disputacio. La lectio comprendía
la “lectura, explicación y comentarios del profesor de los textos canónicos de
una materia”. La Quaestio, aquí se trataba de que “los alumnos planteasen
objeciones y dudas a lo explicado en la lectio y que argumentasen a favor o en
contra”. Por su parte, la Disputatio: era la “fase en la que el profesor
argumenta y responde a las preguntas de los alumnos y termina con unas
conclusiones; de esta manera se cierra con la llamada la determinatio (magister
dixit). Y la frase lapidaria el maestro lo dice haciendo alusión a los grandes
maestros de teología y también de la filosofía. Haciendo la aclaración que la
ciencia reinante en la edad media era la Teología.
Cerremos
este apartado con un pensamiento atribuida al filósofo Aranguren: "el
verdadero maestro no es el que se limita a transmitir una enseñanza, sino el
que, a través de ella, imparte una forma de vida".
Referentes
bibliográficos
Arriero Ranz, F (s.f.). La educación en la Edad Media: las escuelas monásticas, catedralicias y las primeras universidades. Recuperado de:
https://www.auladade.com/wp-content/uploads/2020/12/Historia-de-la-cultura-europea-01-La-educacion-en-la-Edad-Media-NUEVO.pdf
Enciclopedia
de Humanidades (s.f.). Escolástica. Recuperado de: https://humanidades.com/escolastica/
https://medievalistas.es/wp-content/uploads/attachments/01296.pdf
[1] Esp. En Educación: orientación educativa y
desarrollo humano de la Universidad de Nariño y Lic. En Teología de la
Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Labora en la IE Las Marías del municipio
de Olaya Herrera (Nariño).
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