jueves, 27 de febrero de 2025

 Apuntes sobre la historia de la educación en la Edad Media

Segundo Jorge Rodríguez (27-02-2024)[1] ciberpastoral@gmail.com 

“Un hombre no debe confiar en una

espada rota, ni en un necio, ni en un niño,

ni en un fantasma, ni en un borracho”.

Refrán ingles del siglo XV” (Arriero Ranz).

 

L

Fuente: Arriero Ranz, F.

 

 
as escuelas monásticas. Su origen está entre los siglos V – VI d.C. Tras la caída del imperio romano de occidente en el 476, la inestabilidad social llevó a que los monasterios se convirtieran en centros de estabilidad y conservación del saber. En el siglo VI se funda la Orden Benedictina, San Benito establece como principio fundamental de su Regla monacal: ora et labora (reza y trabaja).

En este contexto la prioridad era la formación de los monjes, de allí que los grandes ejes, diríamos en términos de hoy, eran la Teología, liturgia y la Biblia.

Existen dos formas educativas: la interna llamada en términos latinos Schola claustri (la escuela del claustro si mi latín no me falla). Esta estructura era para la formación de los futuros monjes. Esta formación comenzaba en la infancia, de manera particular los niños que habían sido entregados al monasterio para que se conviertan en monjes. La otra estructura era la Schola exterior pensada para laicos, nobles o clérigos no monásticos, enseñando lectura, escritura y música sacra, entre otras.

En resumen, las escuelas monacales fueron pilares de la educación medieval, puentes entre la Antigüedad y el Renacimiento, y semillas del sistema educativo europeo. Su enfoque en el estudio y la copia de textos aseguró que el conocimiento no se perdiera en tiempos turbulentos.

También en esta época se generan las escuelas episcopales o catedralicias dando un primer avance hacia un mayor público. No se pierda de vista que los Monasterios estaban en lugares apartados lejos de la ciudad, por aquel principio que se aplicaba que era la fuga mundi apartados de la población. Se podría decir que la idea era tener el menor contacto posible con las personas. De la misma manera, no se pierda de vista, que el monje con el voto de estabilidad no salía del Monasterio ni muerto porque allí mismo tenían cementerio.

Ciertamente estas escuelas adquirieron un gran desarrollo con el renacimiento carolingio (S. VIII y IX). El responsable de la escuela era el obispo. El objetivo de estas escuelas era la formación del clero y conservar el conocimiento religioso y clásico.

Carlo Magno en su reforma educativa llamada renovatio studiorum en el año 789 ordena que cada catedral y monasterio tuviera una escuela. En ellas se enseñaba el trívium y el quadrivium. En el primero comprendía gramática, retórica y dialéctica; mientras el segundo comprendía los tratados de aritmética, geometría, astronomía y música. Claro no podía faltar teología. El segundo, comprendía aritmética, geometría, astronomía y música.

Entre los siglos XI y XV se desarrolló la escolástica. Es un movimiento teológico y filosófico que busca la conciliación entre el cristianismo y la filosofía grecolatina clásica. Este vocablo, “proviene del griego scholastikos (σχολαστικός), que alude al tiempo libre, de ocio, aparte de las actividades cotidianas, que era dedicado al aprendizaje” (Enciclopedia de humanidades, s.f. párraf. 5).

Como metodología comprendía tres momentos: lectio, questio y disputacio. La lectio comprendía la “lectura, explicación y comentarios del profesor de los textos canónicos de una materia”. La Quaestio, aquí se trataba de que “los alumnos planteasen objeciones y dudas a lo explicado en la lectio y que argumentasen a favor o en contra”. Por su parte, la Disputatio: era la “fase en la que el profesor argumenta y responde a las preguntas de los alumnos y termina con unas conclusiones; de esta manera se cierra con la llamada la determinatio (magister dixit). Y la frase lapidaria el maestro lo dice haciendo alusión a los grandes maestros de teología y también de la filosofía. Haciendo la aclaración que la ciencia reinante en la edad media era la Teología.

Cerremos este apartado con un pensamiento atribuida al filósofo Aranguren: "el verdadero maestro no es el que se limita a transmitir una enseñanza, sino el que, a través de ella, imparte una forma de vida".

Referentes bibliográficos

Arriero Ranz, F (s.f.). La educación en la Edad Media: las escuelas monásticas, catedralicias y las primeras universidades. Recuperado de: 

https://www.auladade.com/wp-content/uploads/2020/12/Historia-de-la-cultura-europea-01-La-educacion-en-la-Edad-Media-NUEVO.pdf    

Enciclopedia de Humanidades (s.f.). Escolástica.  Recuperado de: https://humanidades.com/escolastica/

https://medievalistas.es/wp-content/uploads/attachments/01296.pdf



[1] Esp. En Educación: orientación educativa y desarrollo humano de la Universidad de Nariño y Lic. En Teología de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Labora en la IE Las Marías del municipio de Olaya Herrera (Nariño).

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